apuntes a partir de la obra de mariana fadon
tinta de lágrimas, lluvia, vino y rocío. hace oro de tinta. puntos como pepitas de oro que ruedan y, al ser rodadas, imprimen el soporte. sangrías de oro. ríos de oro. cadenas con tinta de oro. y ella, en tanto, fabrica su perenne gargantilla con tinta oro.
un punto contiene el universo: lo que el ojo es y lo que puede llegar a ver. la aguja (caos) y el hilo (kosmos). la sutura y la forma. la sangría, que a veces da salud y a veces mata: el riesgo de quien hace de tripas, corazón, y se asoma al abismo de lo palpitante. regresa a lo palpitante.
la palabra se descompone transfigurada en trama, y esa trama conserva la capacidad de provocar sentido. la elaborada simpleza de un sentido que le promete sustento al sujeto, al sujeto que persigue la luz en una carrera de espaldas hacia aprehensión de lo iluminado. la trama como dispositivo fotovoltaico.
y las raíces como mapas. dibujos-mapa. dibujos-mundi. dibujos enraizados. raíces como dedos que escarban con reconcentrado entusiasmo en una sepultura y, aun con tierra, recorren las páginas de hagiografías. lo que fue y lo que será. tropismos lunares. una nervadura. el sonido de una hoja al viento. suspiro. brote, y en el brote ya la hoja suspendida. en las leyes de lo viviente, el árbol, y en el árbol el bosque. luego el bosque en la pulpa del papel. en el trazado de una línea, las manchas del tigre, y en su lomo, el universo. todo lo que hay en ese sujeto y no le pertenece.
la trama organiza una multiplicidad de elementos hasta producir figura. cada unidad es pequeña y parcial; la totalidad brilla en su articulación. lo divino aparece no necesariamente como contenido temático, sino como principio de orden, vínculo y creación: una ausencia presentificada. acaso lo divino no esté solo en aquello que la obra representa, sino, sobre todo, en la lógica mediante la cual la artista hace aparecer algo allí donde antes había nada, y si había nada, entonces puede haber todo y viceversa, en el vacío inaprensible de la trama que hace posible la imagen (y lo que está detrás de ella). el dibujo ha sido creado, es creado y será creado. la trama no representa una unión prexistente: produce el vínculo. microexperiencia de creación.
entonces la dimensión espiritual se coagula precisamente en ese salto de lo mínimo a lo total: una imposibilidad recalcitrante y siempre actualizada. de lo fragmentario a lo estructurado, de la línea aislada a la trama. porque una brizna de pasto no existe aislada, como tampoco existe una raya de tinta aislada. las dimensiones del diálogo como ética artística. la trama que, como estandarte de interdependencia, se torna fundamental y fundante. una trama montada para ser habitada y ofrecida. in-sistencia, una existencia con otros, por otros.
¿cómo significar sin excluir lo que no se ve? ¿cómo preservar un sentido de lo que se pinta sin que se agote en el acto de ser pintado?
vínculos. la trama como tejido y creación, red y pez, insuflación de realidad. la trama como registro de lo múltiple y de lo indiviso, distancia y presencia. simiente. la trama como cáscara de nuez para contener dentro de sí lo ilimitado. una punta estilográfica encierra todas las potencialidades. recorte. porción de una estructura que no tiene principio ni fin. lo que está siendo. eslabón de una cadena asida por el medio.
la trama como frontera porosa entre lo visible y lo invisible, entre la materia y el vacío, y el in-between. la transparencia materializada, el cuerpo del sentido, y el sentido del cuerpo. la escritura, lectura, aventura o dibujo. la trama como disposición a dejarse afectar. la trama como aproximación al fuego. la materia que constituye un escenario para el espíritu.
la trama, que asimismo es el trazado de una espera y, en sus intervalos, el signo. la urgencia y la meditación. el ingreso. la espera otra vez (porque donde hay movimiento, siempre hay espera). mediaciones. la salida, que es el ingreso. la casa, las palabras y las casas de palabras. las casas y sus jardines grabados en palabras. la madreselva que cuaja una casa. una casa tallada en una palabra. la palabra, el signo, como encarnación material de lo que no tiene forma terrenal. la conquista de cada habitación: la permanencia. las estrellas de una corona dibujadas en un grano de arroz.
y también la ingravidez. el peso preciso de lo ingrávido. atadura de los bordes de la profundidad. la unicidad de cada repetición: porque un eslabón nunca es igual a otro y, al mismo tiempo, sí, por definición. un eslabón es un eslabón, pero también, en situación de metáfora, un eslabón es mucho más que un trazo-grafema. la lujuria del pensamiento. el intento de dar en el blanco. el blanco latente en el vuelo de la pluma, carbonizada antes de tocar tierra.
el sudor de la frente, el propio y el ajeno, mezclados, como al despertar de un sueño y el amanecer en la guerra. el proceso creativo. porque desde que tiene uso de razón, la guerra. porque desde que tiene uso de razón.
desfallece seguido y permanece gracias al vigor de cada nervio alerta. los cuerpos contra los cuerpos, el hierro contra el hierro, el hierro contra la carne. el sudor propio y el ajeno, uno solo. ¿cuántos? no lo sabe, y tampoco es una cuestión cuantitativa. uno detrás de otro, todos, uno, su cuerpo cansado y resistente, la tinta de sudores. la estilográfica con aceite bioluminiscente.
¿desde cuándo lucha? lucha desde que la eternidad se dejó intuir: caro y gracioso pasaje… ¿hacia dónde? porque desde que tiene uso de razón.
lucha. lucha porque no tiene permitido escapar. sin reliquias, solo con las armas de tinta. lucha porque ama. sobre un papel. contra el papel. la tinta. el bosque. el roce. el viento. los caídos y por caer. registra hasta la música del desprendimiento de una hoja —porque el desprendimiento de una hoja puede ser un salmo— y después, momentos de tregua en los que nada canta. solo que el silencio también es música. pone la confianza en esa convicción y con la espada estilográfica marca el ritmo. la contracción de lo que existe. un sol, cercano, otra vez, para ella, deslumbrante.
en sus pies desgarrados no hay llagas de peregrino. las hay de hundirse en el desierto de arena, y nada. ¿qué piensa? quizás piensa que al mover la arena con sus puños, con sus dedos, está transformando el infinito universo. entonces aprende de la ceniza, de su gravitación central, de la ley inconsolable de la guerra cotidiana para hacerle lugar a otra cosa.
las cruces, el trabajo y los días. leer en la abeja la colmena, y en la muerte, la miel del siete, que es seis y por lo tanto es tres, o sea, también nueve y uno. en la miel, el perfume. la interrupción del margen. la repetición del centro (dicentra y roseta). el perfume, es decir, la espina florida. hexágono. triángulo. el dibujo del perfume de una flor. y la flor que florece en el dibujo: todo lo que continúa y avanza ondulando hacia el océano. vida. melodía subfluvial del riesgo. circunvalaciones a la esperanza. y si hay esperanza, la vida recomienza.
tejer. dibujar a dos agujas. dibujar para nutrir mundos. parir mundos para que la creatura exista, y la vida recomience.
land. landing. pistas de despegue. pesquisas. recortes. fracturas. canaán. el sermón de la llanura. la sal de la tierra. la sal, del sudor, en el ojo. aterrizaje y refundación de esta tierra-cardo (carduus terrarum, cardo mariano).
el arte como conjura montada en el aire. redes de niebla, trampas de luz, capullos fractales que en su concavidad de palmas juntas protegen y anidan transformaciones. y el viento, el viento que forma y también erosiona.
sustantivación. solvente. pasaje. soluto. volver a la vida. disolución. un alma que prende fuego si deja de amar. promesa. el ensimismamiento de la artista en su proceso creativo como gesto amoroso. la espalda de la artista, volcada en su escritorio, como el lomo del tigre. colgada la piel de un tigre estaqueado, es decir, crucificado. la espada de la artista. la línea que traza como una hendidura en el costado derecho del misterio.
y si bendecir es un acto y dibujar también lo es, tal vez, dibujar conlleve una bendición. cincuenta y nueve cuentas también hilvanadas. salmo. oración.
finalmente la síntesis aprendida en la guerra: la adquisición de la técnica para despojarse precisamente de lo adquirido. la persistencia como estrategia para captar lo que insiste. solo para ella y por ella, artista, todas las cosas que pueden descubrirse: un arca frente a los incendios de este mundo.
Por, Matías Lemo. Investigador, estudiante y profe universitario y popular. Militante de los Derechos Humanos.
Luján, prov. de Buenos Aires, Septiembre 2026